sábado, 23 de febrero de 2008

El placer es el objeto

Sigo a Voltaire: "El placer es el objeto, el deber y el fin de todo ser razonable".

De entrada, sorbería unas docenitas de ostras bien grandes, de esas que te rebosan y gotean por la comisura de los labios... Es que para disfrutar, ¡hay que marranear...!

¡Hay que ser guarro en la comida y en el sexo, o no tiene gracia! Los cubiertos ya nos han hurtado el sentido del tacto en el comer, como el condón en el joder... En fin, me comería luego una becada al límite de la putrefacción, con su explosión de olores, rellena de trufas (receta de Dumas), mórbida, deshaciéndose en la boca, aaah...

Conde de Sert aboga por la democratización del placer, que vincula a la mesa y al sexo..., "y si ambos van unidos, eso es lo mejor". A gozar