Hace dos días, los periódicos españoles anunciaban que ETA estaba a punto de acabar con la tregua. ¿Cómo lo saben? ¿quién les informa? Alguien que esté dentro de la organización, obviamente. O alguien que mande en la organización, más bien (recordad la operación Gladio, de creación de grupos terroristas de izquierda durante los años sesenta). Ayer, se anuncia la noticia: ETA vuelve. ¿A cuento de qué vuelve el fantasma de ETA a darnos miedo?
Bien, para entender por qué ETA vuelve a aparecer, tenéis que ver lo que está sucediendo en el juicio del 11-M. Después del fraude de la declaración del supuesto jefe de la célula “islamista”, “El Egipcio”, denunciada por los traductores de su declaración, la fiscal del Estado se ha quedado sin trama y, por tanto, sin argumentos para acusar a los supuestos terroristas islámicos. De esta manera, los únicos a los que puede acusar la fiscal Olga Sánchez son CONFIDENTES DE LA POLICÍA Y LA GUARDIA CIVIL. Es decir, al propio ESTADO. Está claro que las acusaciones particulares iban a tirar contra el propio Estado para reclamarle responsabilidad “subsidiaria” (habría que decir AUTORÍA DEL ATENTADO) pero resulta que al juez Bermúdez ¡SE LE OLVIDA TRASLADAR AL ABOGADO DEL ESTADO ESOS ESCRITOS! a consecuencia de lo cual, coacciona a los abogados a retirar esta responsabilidad porque, de otro modo, cualquier abogado podría exigir la nulidad de la vista. Esto ha sido “El pacto del Lago”, un contubernio entre los abogados de la acusación y el TRAIDOR JUEZ BERMÚDEZ (masón, sin duda) para esconder, ni más ni menos, la responsabilidad del Estado en el atentado del 11-M.
Lo cual nos lleva, ni más ni menos, a lo que un servidor anticipó una semana antes de ese atentado; ni ETA ni Al Qaeda, el propio Estado lo haría.
Entre las cosas que me llevaron a saber que ocurriría, fue darme cuenta de que cuando apareció Al Qaeda en el espectro del terrorismo, los demás grupos (como ETA o el IRA) dejaron de actuar; de alguna manera, eran dos informaciones redundantes. Quienquiera que los moviera, no necesitaba “dos terrorismos”, con uno bastaba. Por eso, la reaparición de ETA unos días antes de las elecciones del 2004 en España, me hicieron pensar que “uno u otro” (es decir, quienes están detrás de esos grupos) actuaría para que se votara en función del miedo.
¿Por qué reaparece ETA ahora? ¿Por qué todo ese absurdo lío con De Juana Chaos que nos lleva mareando desde hace meses? (al igual que Betancourt en Colombia y ahora, el líder guerrillero Granda).
Muy sencillo. Para desviar la atención del juicio del 11-M. Como no hay Al Qaeda, hace falta ETA.
Podéis empezar a contarlo por ahí: el día que se emita la sentencia del 11-M (si los espías leales al pueblo español no lo impiden) ocurrirá un atentado con muchos muertos en España. Sus autores serán los mismos que controlan ETA y Al Qaeda, es decir, los que aducen “razones de estado”.
En otras palabras, la noticia del atentado hará que los periódicos y las televisiones no dediquen más que un pequeño espacio a la sentencia, de manera que tú no te enteres de que, realmente, los espías a sueldo del Estado han sido los únicos acusados de las bombas del 11-M. Algunos, entre la maraña de indignación ante los muertos, ni siquiera llegarán a enterarse.
PD: Según la concepción de Maquiavelo y de Hegel, la preservación del Estado es tan importante que el individuo debe estar a sus expensas. De esta manera, el individuo llega a ser considerado “un enemigo del Estado”.
viernes, 8 de junio de 2007
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1 comentario:
Puta carroña!!!
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